Me arrodillé a un costado de mi cama, y saque mis zapatillas de debajo de ella, me senté en la cama mientras me sacaba las sandalias, me olvidaba las medias, fui hacia el armario, abrí la puerta izquierda y del tercer cajón saque un par de medias blancas, cerré el cajón y corrobore mi imagen ante el espejo de la puerta del armario, me faltaba algo de brillo…del cajón de maquillajes saqué el brillo labial, antes de que el pincel llegara a mis labios, vi en el espejo como una sombra detrás de mi se movió a gran velocidad, lo único que pude alcanzar a ver, fue una centelleante sonrisa de satisfacción, me dí vuelta rápidamente y vi como algo salía disparado de mi ventana, tirando mis cosas al suelo a su paso, Antes de siquiera poder reaccionar, mi garganta actuó por su cuenta y profirió un grito alto y desafinado, mi voz pedía ayuda, estaba desesperada, mientras que por otra parte mi cuerpo estaba estático, que diablos había sido eso, antes de darme cuenta Stefan me tenía en sus brazos, no era consciente del tiempo, pero no creía que hubieran pasado 2 segundos de mi grito, como había llegado tan rápido…
- Yoo..yo alguien ..sombra…ventana…rápidamente..- Las palabras salían escupidas atolondradamente y tropezaban con la palabra anterior, haciendo invendible mi mensaje.
- MIA! QUE paso?-preguntó con desesperación al ver mi estado- aparté mi vista de la ventana para mirar a la cara a Stefan-
- ALGUIEN! Alguien estaba aquí, salto por la ventana y…-recordé la altura del segundo piso, si alguien hubiera saltado, sus restos estarían esparcidos por la vereda, me zafé de los brazos de Stefan y corrí a la ventana, me asomé….no había nada, sentí como me bajaba la presión, sentía mi cara fría, seguro estaba pálida, mis ojos casi saltaban de sus cuencas, lentamente y con la boca abierta en signo de incredulidad puse mis ojos en Stefan…
-Es..es imposible…EL saltó por la ventana, yo…es…c..c ..como es posible….no puede ser…-Stefan emanó un sinfín de emociones, su cara se transformo, ni siquiera podía explicar lo que mostraba su cara, pude sentir como sus dientes chocaban, su mandíbula se tensaba, su rostro de descompuso totalmente, estaba totalmente blanco, asustaba, no se de donde ni como unas grandes y saladas lágrimas empezaron a caer de mis ojos, Stefan miraba la nada, su rostro se crispaba cada vez más, y mi estado de histeria no ayudaba, empezó a temblar violentamente, sus ojos se enrojecieron, su imagen…O dios mio…Estaba en pánico, Stefan me asustaba…mi respiración se aceleraba la sangre en mis venas estaba congelada, Stefan empezó a gruñir… parecía un animal a punto de atacar, no entendía que demonios estaba pasando, mi instinto me advertía ….PELIGRO, eventualmente mis pies daban torpes pasos retrocediendo, Stefan posó sus ojos en mí, su rostro no era el de él, se había transformado, su cara era totalmente blanca, tenía los ojos rojo sangre, no solo la pupila, todo el ojo, granes y oscuras sombras debajo de ellos.
Ahora el ya no temblaba, estaba quieto, tan quieto que fácilmente se confundiría con una estatua, no dejaba de mirarme, mi cara estaba desencajada, mis ojos salían de sus órbitas, no entendía nada, que había pasado, una cálida ráfaga de viento entró por la ventana, su choque fue violento al contacto con mi frío y estático cuerpo, no podía moverme, quería salir corriendo de allí, quería huir de Stefan, pero parte de mí quería quedarse, no entendía que le había pasado a su rostro, a través de mis ojos llorosos, vi como Stefan se tensaba cada vez más, y se encorvaba, como si estuviera listo para atacar, me aterraba la idea de que me …de que yo sea a quien el ataque, mi cabeza, empezó a maquinar millones de cosas, intentando encontrar un sentido o algo que me ayudara a entender lo que estaba pasando, sentí una presión en mi cuello, que me impedía su movilidad, perfecto, mi cuerpo había decidido abandonarme, me intenté mover pero no lo conseguí, me empezaba a faltar el aire, no podía respirar, Stefan profirió un gruñido enormemente fuerte, su rostro se crispó aún mas si es que eso era posible, su cara estaba agarrotada, contraída, tanto que no parecía el, parecía un…. Monstruo, sentí mas presión en mi cuello, empezaba a marearme, y en un rápido movimiento por parte de Stefan, hizo que mi cabeza automáticamente encontrara una respuesta, Stefan había dejado a la vista grandes y filosos colmillos, con un movimiento rápido, saltó como lo hace un leopardo para cazar a su presa, así mismo lo hizo Stefan, solo pude cerrar los ojos y desear que fuera un sueño, lo único que sentí después de aquello, fue una dolorosa caída contra el suelo y como el aire volvía a mis pulmones para luego….
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