viernes, 9 de abril de 2010

Décimo Capitulo:"Haz conmigo lo que quieras"

Capitulo 10

- Dormilona….hermosa…hora de levantarse…- Llegué a escuchar mientras lo abrazaba mas aún si eso era posible, cualquier milímetro de distancia que tuviera con él parecía kilómetros, sentía sus labios proporcionándome dulces y húmedos besos en el hombro, se detuvieron en mi cuello entreabrí un ojo para poder darle un beso, que rápidamente se tornó en un beso apasionado, y un tanto despiadado de su parte, dado que estaba tan hipnotizada de sus caricias que no podía siquiera defenderme, simplemente me dejé llevar por la seducción, prácticamente le decía con la mirada “Haz conmigo lo que quieras” en un abrir y cerrar de ojos estaba devorándome arrancando cada suspiro de mi boca con un insaciable beso, tan lujurioso ,con tanta ímpetu, nunca había experimentado tantas emociones en un solo beso, lo deseaba tanto, mientras el besaba mi cuello entusiastamente, yo remarcaba con mis manos cada centímetro de su trabajado abdomen que esa fina remera cubría, estábamos tan enredados entre las sábanas que apenas podíamos movernos, eso parecía molestarle a Stefan, se separo unos segundos de mi cuerpo, se sacó la camiseta tan rápido que apenas pude seguirlo con la vista, con un brazo rodeó mi cintura para alzarme al parecer sin ningún problema mientras con su mano libre apartaba esa maraña de sábanas para una vez mas volver a hacer de mí una pobre condenada a sufrir la desesperación que provocaban sus apasionados besos, me costaba respirar, pero aunque muriera en ese instante me detendría, solo quería sentir su piel contra la mía, mi pequeña musculosa empezaba a estorbarme bastante, Stefan lo notó al instante, con un rápido movimiento, hizo que mi remera acompañara al resto de las prendas en el suelo, nos miramos a los ojos, y volvimos a atragantarnos del frenesí que se respiraba en esos instantes, jamás me había entregado de la forma que lo estaba haciendo con Stefan ahora, hice una llave con mis piernas en su cadera, pude sentir que eso le había gustado mucho, se entusiasmó aún más de lo que ya estaba, nuestros labios estaba hinchados, era impresionante el calor que hacía en ese momento, incluso Stefan que siempre estaba helado estaba caliente…en ambos sentidos…sentía como la sangre de mis venas hervía, abrí levemente los ojos y vi a un cuervo enorme en la rama del árbol que estaba en frente de mi ventana, nos miraba con detenimiento, no le di mas importancia y seguí besando a Stefan, acto seguido el maldito cuervo entró por la ventana haciendo bastante alboroto, aleteando torpemente sobre nosotros, había conseguido asustarme, Stefan pudo atraparlo, lo agarró de las alas, se ganó unos cuantos arañazos de garras y picoteos, ese pájaro parecía endemoniado, con un rápido movimiento Stefan lo arrojó por la ventana y la cerró rápidamente, acto seguido se volvió hacia mi posición, estaba algo … preocupado, podía verlo en esos ojos verdes, bajó la mirada, cuando me miró a los ojos se veía angustiado, parecía que algo le pesaba, estaba apenado, jamás lo había visto así, me estaba preocupando..
- Ei que ocurre?- hubiera sonado mejor si mi voz no hubiera sido tan quebradiza
- Nada…es solo que…- suspiró y miró su reloj – debo irme, vuelvo en tres horas
- E… tienes que irte ahora?...- me miro algo… desesperado y afligido- esta bien, nos vemos en un rato-
Se vistió y se fue, seguía maldiciendo al estúpido animal, aunque por parte le agradecía, en verdad quería a Stefan, no quería ir rápido i arruinar todo, quería que las cosas funcionen, miré el reloj, 11.43 AM, hasta las tres que viniera Stefan tenía que hacer varias cosas, empezando por darme una buena ducha, realmente la necesitaba, prepare mi ropa encima de la cama, previamente arreglada, hacía calor, opté por unos shorts y una musculosa blanca, sencillo pero lindo, me bañe, mientras el chorro de agua tibia-fría corría por mi cuerpo solo podía pensar y recordar los momentos vividos hacía unos minutos, tenía una sonrisa de idiota enamorada en la cara, termine de bañarme, me vestí y baje a la cocina, reloj: 12:07 AM, aún tenía tiempo de desayunar, los fines de semana incluso solía desayunar mas tarde, preparé café y comí algunas galletitas, lavé todo y salí a correr y a tomar aire fresco
Cuenta Stefan:
- Siento haber arruinado… “Tu momento”- dijo en tono irónico
- No es verdad, lo disfrutaste, que quieres-
- Cierto – señaló en una carcajada- hermanito, mientras yo este aquí no vas a tener un segundo de tranquilidad, deberías haber visto tu cara…fue muy gracioso, aunque pobre Mia se asustó bastante, jaja –Dijo con bastante arrogancia

No hay comentarios:

Publicar un comentario