sábado, 22 de mayo de 2010

DecimoQuintoCapitulo: "Danger"

- Lo siento Stefan… -Lo mire con toda la dulzura y el amor que podía llegar a transmitir en esa situación- es difícil, ya me acostumbrare a que …bueno mi novio sea un vampiro, y su hermano vampiro este loco de remate y sea un psicopata – me reí sin gracia de esto último y lo mire a los ojos- pero como te dije antes, nada ni nadie, va a cambiar lo que yo siento por ti, y mucho menos el que quiera estar a tu lado por el resto de mi vida-
- No sabes lo que dices – suspiró desolado mientras tomaba mi cara entre sus frías manos y apoyaba su frente delicadamente contra la mía- se que lo que hago esta mal, desde el primer día en que te vi, supe que esto tarde o temprano iba a pasar, pero soy tan egoísta que no quiero estar lejos de ti ni un segundo y…-volvió a suspirar y me miró a los ojos- jamás pensé que en tan poco tiempo lograría amar tanto a una persona como te amo a ti- Dicho esto, me regalo uno de sus tan característicos besos…
- Stefan - …dije alejándome un poco para poder mirarlo a los ojos-
- Dime – me contesto con una sonrisa no del todo formada
- Cuando... Paso todo eso en mi habitación, tu…no eras tu…eras…-
- Un monstruo ?? - -NO!.- me defendí rápidamente- te volviste otra persona
- Suspiro….- Es…la fase...diabólica, los vampiros somos demonios al fin y al cabo, solo que algunos están demasiado humanizados…Y en mi caso solo hay dos razones por las cuales entre en esa fase…-
Lo mire atento, y le hice un ademán para que siga hablando-
- La Ira, y… -miró para abajo y luego levantó la cabeza para mirar mis ojos – y la sangre humana…En ese momento fue la primera, al verlo atrás tuyo con sus colmillos cerca de tu cuello…yo…quise matarlo, y de haber podido lo habría hecho- me confesó con la mandíbula agarrotada por la cólera que sentía, tenía que tranquilizarlo…-
-Amor…- susurre mientras acariciaba su inmutable rostro, recién ahora que sabía la razón me daba cuenta de lo violentamente frío que puede llegar a ser- tranquilo, no me va a volver a pasar nada, porque sé que vos vas a estar ahí conmigo siempre, se que no me vas a dejar ni un segundo sola, Y no voy a dejar que Connor se interponga entre nosotros dos – dije dulcemente
Su rostro cambió, ahora era pacífico y tranquilo, lo besé una y otra vez, el se rió ante esto, me abrazó por la cintura y me susurró al oído un hermoso “Te amo”
-Amor- dijo aun susurrando en mi oído
-Que pasa-
-Debo…-se separó de mí y ahora me estaba mirando a los ojos- ir a…alimentarme-
-Bueno, ve, estaré bien- Aún no me acostumbraba a que ese “alimentarme” no se con una hamburguesa y papas fritas, deje de pensar en idioteces para que no se diera cuenta e intente regalarle una dulce sonrisa-
- Vuelvo enseguida, Te amo-
- Yo te amo más-
- Créeme que eso no es posible- me regalo una sonrisa y besó mis labios, y caminó hacia la ventana para irse supongo, hasta que se dio la vuelta.
- No abras la puerta a nadie, verbena tengo que traerte verbena – esto ultimo parecía que se lo decía a el mismo, Busco entre sus bolsillos de una forma un tanto graciosa y me entrego ..una ramita de flores marchitas ?
- Mmm… Que…lindo –
- No tonta, herví esto con agua y colalo, lo tomas como un té, cuando vuelva te traigo mas –
- Para que es esto? – le pregunté
- Es verbena, esta es apenas una ramita, esto te protege de bueno…-
- Entendí, ahora bajo a la cocina y me hago…esto…-
- Gracias, me voy, te amo –
- Porque no usas la puert…- tarde, había desaparecido, Cerré la ventana y la trabé
Bajé y cerré todo con llave, busqué en las alacenas un colador mientras hervía el agua, no había entendido bien, me tenía que tomar eso? Olí la ramita..puaj! Si no sería de total urgencia ni loca tomaba eso, Me hice el té de Verbena, me tapé la nariz y me lo tomé de a sorbos grandes. Lavé la taza y por un motivo de seguridad
Agarré cada uno de los cuchillos de colección de Colin y los escondí por la casa, no quería que nada me agarrara desprevenida, Busque hielo y me la puse en mi mano, con todo esto me había olvidado de cuanto me dolía, no le dije nada a Stefan porque no quería amargarlo con una tontería, toqué un poco la zona para ver si tenía algo fracturado, no tenía nada, pero de seguro tenía un esguince, en cuarto grado también tuve uno… en una semana y media iba a estar como nuevo,tomé un par de antibióticos y fui a las escaleras para subir a mi cuarto hasta que Sonó el teléfono.
- Hola – nadie contestaba, volví a insistir, - Hola? – Ahora se oía una respiración algo acelerada.
- Hay alguien ahí? –
- Sí –

No hay comentarios:

Publicar un comentario